Una de las preguntas más comunes a la hora de armar y planear nuestro baño, es determinar que estilo le vamos a dar, como así también su estética y funcionalidad. Tan importante será definir estos parámetros para así poder plasmar el uso clave y práctico de cada producto. La relación que se establece entre la persona y los elementos de un baño es dinámica, y nos invita a no dejar cabos sueltos en esa sinergia La disposición debe ser estudiada y aplicada en función de la definición de los espacios. Todos los movimientos dentro de un baño deben ser realizados con comodidad y con la amplitud necesaria. El inodoro Ferrum es el producto más relevante del que no podemos prescindir. Tomemos ese punto de partida para comenzar a delinear el estilo que elijamos para nuestro baño, y a partir de allí el resto; bidet, higiene de manos e higiene corporal, si contiene. Si bien hoy las tendencias actuales nos ofrecen un abanico muy interesante en cuanto a la diversidad de estilos a elegir, vamos a establecer tres ejes con los que trabajaremos; clásico, moderno y alta gama.

Baño clásico:

En el armado de un baño clásico colocaremos productos con diseños tradicionales representados por sus formas externas. La línea Bari junto con un receptáculo de ducha para la zona de higiene corporal, sintetizan el espíritu de la sencillez en armonía con el uso. Pero lo clásico no necesariamente tiene que estar ligado a lo viejo o fuera de época. En esto de elegir si bien la subjetividad acompañará a la decisión, tenemos que buscar adecuarnos a lo contemporáneo. Por ejemplo, a la hora de encontrar el producto que mas se identifique con nosotros, debemos procurar racionalizar el agua eligiendo depósitos con doble descarga.  De una manera que sin dudas beneficiará a las generaciones futuras.

Baño moderno:

Entendemos por baño moderno a aquel que sugiere un cambio de perspectiva. Pero ese cambio no solo se da en los productos que elegiremos para conformarlo, sino en cambios de hábito cuando interactuamos con los productos. Lo que hasta ayer era un simple lavado de manos antes de las comidas o luego de llegar a casa, hoy esta acción se ve incrementada en frecuencia y tiempo de duración a partir de esta nueva realidad. Bachas de apoyar como Petra combinadas con vanitorys generarán un espacio de amplitud y comodidad. Para la zona de higiene corporal sugerimos la bañera Niza. El acrílico a diferencia del acero porcelanizado, permite fabricar diseños eficientes y seguros en su uso  para el momento de la ducha diaria o simplemente tomar un baño de inmersión. En líneas de sanitarios, Varese le aporta en la pureza de sus formas, funcionalidad e higiene. Un diseño bien logrado, perímetro homogéneo y formato rectangular.

Baño alta gama:

El confort es la palabra elegida para este tipo de baño, junto con el diseño de los productos que lo componen. Pero no necesariamente confort y diseño tienen que ir por caminos separados; más bien todo lo contrario. El diseño tiene que estar al servicio del confort. Si el producto está bien logrado estéticamente pero no es práctico ni cómodo en el uso, no sería eficiente. Para este baño sugerimos Milena como línea de sanitarios. Su gran tamaño, robustez y bajo consumo de agua la convierten en la elegida. Un diseño basado en caras puras y planas. Para la zona de higiene de manos buscaremos una mesada de gran amplitud como Limoges y su vanitory con gran espacio de guardado. Es fundamental concentrar los objetos que existen en un cuarto de baño en un mismo lugar; nos permitirá ganar espacio interior. Un hidromasaje como el modelo Carilo, eliminará las tensiones diarias generando una relajación muscular a partir de los chorros de agua direccionados que ofrece este producto. Un baño diario en un hidromasaje Ferrum, hará que al final del día logremos tener un descanso placentero.

Por Alfredo Presas